Nos encontramos ante una propuesta de regeneración de una de las últimas zonas de expansión y desarrollo que quedan en nuestra ciudad y tenemos que definir con precisión los criterios que van a regir esta operación.
Los socialistas hemos defendido desde el principio que no se puede sustentar un proyecto de estas característica exclusivamente en el ladrillo y la construcción de vivienda.
A nuestro modo de entender este tipo de proyectos, deben tener usos combinados, y apostar claramente en este momento de la historia de Bilbao por las actividades industriales ligadas a la investigación, el desarrollo y la innovación. Es decir recuperar ese liderazgo industrial que ha sido seña de identidad de nuestra villa en el siglo pasado. Y además apostar claramente por un urbanismo de calidad y basado en criterios medioambientales de defensa del entorno natural.
Sólo la apuesta por la industria moderna, la creación de riqueza y empleo puede garantizar un futuro de prosperidad y empleo para Bilbao. Sin embargo, no parece que sean esas las intenciones del Gobierno de este Ayuntamiento.
Azkuna y Madrazo han decidido apostar por un proyecto de cemento y ladrillo, llegando incluso a proponer rellenar la mitad del canal para construir centenares de viviendas.
El conjunto de la operación en este momento está presupuestada en unos 80.000 millones de las antiguas pesetas, casi 500 millones de euros. En esta cifra se incluiría el traslado de las empresas actualmente ubicadas en la península y la construcción de equipamientos públicos y urbanísticos. Y además habría que añadir a esa cifra el total del coste de la descontaminación del suelo cuyo montante exacto conoceremos en los próximos meses y años.
Y claro, para pagar todo esto y las cargas generales de la operación, deciden construir cuantas más viviendas mejor, para garantizar la solvencia económica del conjunto del proyecto.
Sin embargo, desde hace varios meses es más que evidente que nos encontramos en un periodo de desaceleración económica que tiene componentes internacionales pero otros que son específicos de aquí ligados directamente a la construcción de vivienda, y que por supuesto no podemos olvidar que afectan a la regeneración de Zorrotzaurre.
Según cifras oficiales del Colegio de Arquitectos Vasco-Navarro, en el año 2007 ha habido un descenso con respecto al año 2006 de visados para la construcción de nueva vivienda del 31%. Igualmente hay en ese mismo periodo un descenso de visados para nuevos proyectos de planeamiento del 40%. ¿Qué es lo que nos indican estas cifras? Que el descenso no ha sido coyuntural del año pasado sino que va a tener una incidencia en el futuro. De hecho las cifras del primer trimestre de este año son semejantes.
Igualmente el descenso de los actos notariales y las inscripciones en el Registro de Propiedad también han descendido un 25%. Lo que indica que la demanda ha descendido.
Estas cifras mas todos los informes que manejamos exclusivos de Euskadi nos indican que en los próximos años se van a construir menos viviendas porque hay menos personas con capacidad económica como para acceder a una vivienda nueva. Y de hecho ya están los bancos alertando de un importante descenso en las hipotecas y de un incremento de la morosidad.
En resumidas cuentas, que la base económica que sustenta la operación de Zorrotzaurre se basa en la construcción de vivienda, en un momento en que el ciclo económico ha variado y, por ello, pudiera ser que el proyecto no estuviera debidamente sustentado desde el punto de vista económico.
De hecho, el propio Ayuntamiento ya percibía que había una desaceleración de la vivienda en Bilbao en el estudio realizado con motivo de la aprobación del presupuesto municipal. Decía aquel estudio económico que en este año 2008 íbamos a ingresar por licencias de construcción un 40% menos que en el 2007.
Es decir, que también los responsables del gobierno del Ayuntamiento son conscientes de que estamos en un cambio de ciclo económico y desaceleración, y por eso no se entiende que con todos los datos en la mano no corrijan la base de un proyecto tan importante para el futuro de nuestra ciudad.
Por nuestra parte nos dirigimos al Gobierno municipal, (ya en el mes de diciembre del año pasado) y a la Sociedad Gestora solicitando un estudio sobre la viabilidad económica del proyecto de Zorrotzaurre antes de dar nuevos pasos. Entre otras cosas para evitar que se tomaran decisiones irreversibles que luego perjudicaran a la ciudad y a la regeneración de Zorrotzaurre.
Recibimos respuesta afirmativa, sin embargo, a día de hoy y han pasado seis meses, no han remitido ese estudio y ya han aprobado la reforma del Plan General.
¿Que prisa hay? ¿Porque se toman estas decisiones sin consenso y a todo correr y sin un estudio económico de viabilidad de la operación?.
Sinceramente, creemos que si se siguen los pasos que proponen Azkuna y Madrazo, podríamos perjudicar seriamente la solvencia de la operación y, por tanto, el éxito de la regeneración de Zorrotzaurre.
Lo que estamos proponiendo es que se quiten la venda de los ojos, se paren a analizar la situación, y no se den pasos en falso de los que en un futuro nos podamos arrepentir, porque la situación de la vivienda es muy diferente a la que había cuando se inició el proyecto y continua cambiando.
Desde el Grupo Socialista buscamos regenerar Zorrotzaurre mediante un proyecto de calidad, sostenible que respete el medio ambiente y que contribuya al crecimiento económico y al desarrollo de Bilbao.
Y creemos que ha llegado el momento de replantearnos esta operación, posiblemente reducir el número de viviendas y dedicar más suelo a las actividades industriales y productivas. Pero claro, para todo ello, la Sociedad gestora debe anteponer los intereses públicos a los legítimos deseos de los propietarios del suelo de obtener beneficios y el Gobierno del Ayuntamiento debe centrarse en aquello que sea lo más adecuado para la ciudad y para el futuro de Bilbao y no pensar a corto plazo ni tomar decisiones que puedan hipotecar mejores actuaciones.
Por todo ello, el PSE hace un emplazamiento al Gobierno del Ayuntamiento de Bilbao y a la Sociedad Gestora de Zorrotzaurre para que entreguen el estudio económico de viabilidad, así como comprometerse a no dar más pasos urbanísticos hasta que pueda concluirse el debate sobre un eventual replanteamiento de toda la operación y hasta que quede garantizada la solvencia económica del proyecto