La puerta del Ayuntamiento está cerrada a los vecinos y vecinas

La primera medida que adoptó Azkuna fue cerrar la puerta principal del Ayuntamiento de Bilbao. Un acto simbólico que realmente ha sido seguido por cerrar el Consistorio a los ciudadanos y ciudadanas. Gobernar de espaldas a ellos durante todo su mandato. Sin embargo, qué curioso, ahora nos buzonea un cuestionario preguntándonos qué hay que hacer. Pues que nos lo diga él que ha hecho lo que ha querido sin preguntar a nadie y sin dejar que los vecinos puedan hacer llegar sus quejas y sugerencias. Esto es justo ahora lo que pretende reclamar a sus conciudadanos. ¿Nos está tomando el pelo? ¿Se está riendo de nosotros?

La ley de grandes ciudades, que incluso es posible que te suene a chino, puso en marcha una comisión para que quien quisiera pudiese plantear quejas o sugerencias a los concejales. Este instrumento bien empleado puede ser útil, pero desgraciadamente en nuestro ayuntamiento el alcalde y el PNV se han empeñado en impedir que los sistemas de participación ciudadana funcionen bien. Son escasísimas las cuestiones que se plantean en esta comisión. Es entre otras cosas porque se han encargado de no dar a conocer su propia existencia. La pregunta que tenemos que hacernos es ¿por qué el alcalde tiene miedo a gobernar contando con la gente?

Me parece simbólico y muy significativo que la puerta central del Ayuntamiento esté permanentemente cerrada, es, casi, una manera de decir que el Ayuntamiento es un búnquer y que los ciudadanos tienen vedada su entrada.

¿Qué quejas te gustaría hacer llegar a los concejales?.

3 comentarios

  1. Adriana

    Es cierto, no me había parado a pensar nunca en ello. Cuando los ciudadanos vamos al ayuntamiento, vamos por detrás. Es sólo un detalle que no va más allá; pero es muy feo

  2. Maria

    No había raparado en el simbolismo que tiene esta acción, pero es así como me sentí tratada por este Ayuntamiento cuando demandé para mi hija una plaza de educación infantil pública. Despues de un largo peregrinaje de meses entre el Consejo de Distrito 5 que me correspondía como vecina y el Ayuntamiento, aprendí una desgraciada lección, que si quieres tener voz en Bilbao no utilices los cauces oficiales, porque allí este equipo de gobierno ha decidido que no se residencian las decisiones, utiliza la pancarta en las escalinatas del Ayuntamiento, genera un desgate en los medios de comunicación y seran así atendidas tus peticiones. Desde luego a muchos padres y madres nos dieron con las puertas en las narices.

  3. txema oleaga

    Comprendo vuestra sensación de frustración, pero os animo a creer en los canales de participación. Estoy seguro de que con otra gente en el Gobierno Del Ayuntamiento podemos cambiar las cosas y garantizar que las decisiones sean compartidas. Soñemos con abrir de par en par las puertas del Ayuntamiento.

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