En el Ayuntamiento de Bilbao muchas de las subvenciones se dan “porque sí”, por rutina; pero sin analizar que los programas o las ideas que se presentan sean interesantes o novedosas.
No puede ser que un concejal decida conceder un dinero a una asociación de vecinos y negárselo a otra utilizando expresiones tales como “calidad del proyecto”, “interés general”. Son expresiones en las que cabe todo y al final el ciudadano no sabe muy bien a qué atenerse y como siempre surge la sospecha de que el dinero se entrega a los más afines, más amigos o los que más protestan.

Me gustaría saber si, alguna vez, has pedido una subvención y los criterios por los que te la han concedido o te la han denegado. También me encantaría escuchar y ver propuestas de qué áreas o programas podrían ser de interés propuestas de subvenciones.
Tal vez no debamos cuestionar tanto el tema del por qué sí concedemos a unos subvenciones y a otros no.
Quizá la pregunta que debieramos formular es para qué sirven las subvenciones y cómo devolver esas aportaciones una vez conseguido los objetivos que se persiguen con las mismas. No sé si existe algun organismo que controle realmente estas partidas quiero decir que haga un seguimiento real y no ficticio, que no se abandone y deje de realizar la ejecución de sus fines. Cierto es que vivimos en el pais de las subvenciones y ridiculamente al fin y al cabo el dinero sale siempre del bolsillo del ciudadano, incluso del de aquel que pide subvención.
Muchas gracias
Coincido contigo en que hay que vigilar el cumpimiento de los programas. Hemos asistido estos días a escándalos en relación con dos ONG s y han provocado una desconfianza muy importante. Veremos. Mi compromiso es que vamos a buscar una fórmula ágil y aceptada por todos con la máxima transparencia y dando participación a todos.
Por otra parte, la actual Ley reguladora de las subvenciones es muy dura en cuanto a su cumplimiento por parte de asociaciones de carácter local, cuyas estructuras no permiten atender trámites burocráticos (en el buen sentido) de manera efectiva. Sin perjuicio del hecho de que existen grupos de “apandadores” profesionales de subvenciones, a los que habría que recortarles las alas, es cierto que si los Ayuntamientos se pusieran serios y estrictos en el cumplimiento de presentaciones de proyectos, justificaciones, etc., se llevaría al desastre a un buen número de asociaciones.
Saludos.
Fernando, no eres el primero que me traslada esa sensación de irregularidades y posibles faltas de control. En su momento solicitamos una fórmula bien pensada para Bilbao, pero el Alcalde ha sido incapaz de aprobarla este mandato. Así que será una de las primeras cuestiones que deberemos abordar después del 27 de mayo.