Mi compromiso es declarar la guerra a la ineficacia la inoperancia y la imprevisión.
Una ciudad segura requiere una policía bien preparada, bien estructurada y con presencia publica suficiente.
Y es indispensable adelantarse a los acontecimientos y actuar con arreglo a un plan.
Tenemos que estudiar los comportamientos delictivos y las conductas incívicas que se dan en otras ciudades para prepararnos por si acaban llegando a Bilbao.
Tenemos que formar a nuestra policía para combatir los nuevos delitos y esto exige contar con expertos en sociología, urbanismo, servicios sociales, educación etc.
La gran diferencia de mi programa con los programas de la derecha (PNV y PP) está en que estos conciben la seguridad sólo con más policía, con endurecer penas y atemorizar a la gente.
Yo concibo la seguridad como un derecho.
Los ciudadanos y las ciudadanas tienen que sentirse seguros cuando salen a la calle, cuando están trabajando en un comercio, o cuando salen a divertirse. Y para eso tenemos que tener la ciudad bien organizada, acabar con los focos de marginalidad que generan delincuencia y distribuir adecuadamente las comisarías adecuando la presencia en la calle de nuestra policía.
En todos estos años el PNV ha cometido muchos errores en materia de seguridad.
En primer lugar la coordinación entre Policía Municipal y Ertzantza no se ha dado y cada cual ha ido por su lado. Todos recordamos el caso de una riña callejera a la que acudieron seis patrullas de la policía municipal y ocho de la ertzantza o por ejemplo como el registro de los delitos se hace de modo distinto en uno y otro cuerpo de forma que las estadísticas no cuadran.