Considero que comunicar, hablar, expresar, opinar, crear…, son verbos todos ellos, que además de estar íntimamente vinculados a la cultura, sirven para transformar, para hacer propuestas, para mejorar y para hacer avanzar a las sociedades.
Lo primero que quiero transmitiros es que concibo la cultura como el vínculo cívico que nos permite vivir juntos, en libertad y democracia, y por eso creo que, poner en práctica una política cultural activa, dinámica y abierta, debe ser la prioridad de un gobierno municipal que quiera construir una ciudad de ciudadanos y ciudadanas libres e iguales como me propongo. Y por eso os adelanto que será una de las prioridades de mi gobierno.
Pero en segundo lugar, creo que para que la expresividad, la creatividad y la imaginación de los agentes culturales de Bilbao, tengan posibilidades en una ciudad como la nuestra, se necesita también un Alcalde valiente, audaz y que no sea rácano a la hora de gastar en actividades culturales, ni temeroso ante las nuevas tendencias artísticas que surjan y que, yo creo, pueden aportar mucho en la construcción de esa sociedad libre.
Y aquí adquiero con vosotros y vosotras el primero de los compromisos que quiero contraer con vosotros, voy a ser un alcalde valiente que asuma riesgos para revitalizar la actividad cultural de la villa y para mi gobierno ésta será una prioridad.
Yo creo que las ciudades en general, y una ciudad moderna como yo quiero que sea Bilbao, deben basar su éxito en el trabajo intelectual y artístico de los creadores que viven en ella y no sólo en el cemento y el hormigón de los edificios de autor. Me propongo apostar por el trabajo y la creación cultural como fuentes de riqueza económica y también de empleo en nuestra villa. No quiero que ningún joven tenga que salir de Bilbao para encontrar más oportunidades para expresar su creatividad y su talento. Y me propongo que la imagen de marca de nuestra ciudad sea esa: en Bilbao existe un espacio cultural activo, dinámico y de vanguardia.
Quiero acabar con la improvisación que ha caracterizado a este gobierno que hemos sufrido y quiero abandonar esa imagen de “ciudad franquicia” que no sabe muy bien lo que quiere ser de mayor. Que no sabe si quiere ser sólo un museo arquitectónico, un gran centro financiero, una ciudad turística, o sencillamente, un circuito automovilístico.
Porque yo si sé lo que quiero que sea Bilbao de mayor. Yo quiero que nuestra ciudad sea el escenario idóneo para la realización de diferentes actividades relacionadas con la nueva industria del conocimiento. Quiero involucrar en esta tarea a la Universidad y quiero crear un nuevo tejido productivo en Bilbao que gire alrededor de las industrias culturales.
Son más de 45 actuaciones concretas las que propongo. No expresaré cada una de ellas, pero sí que os diré que todas ellas giran en torno a cuatro principios fundamentales:
• La PARTICIPACIÓN activa de los diferentes agentes culturales en la definición de la política en este campo del Ayuntamiento. Y por eso me propongo crear inmediatamente el CONSEJO ASESOR DE LA CULTURA en Bilbao. Una plataforma para recoger y coordinar las líneas de trabajo, estudiar las propuestas y necesidades y a quien, encargaré, en primer lugar, la redacción del PLAN ESTRATÉGICO CULTURAL DE BILBAO.
• En segundo lugar, LA COLABORACIÓN Y EL APOYO, a todas las iniciativas de carácter cultural que surjan desde la ciudadanía. Me propongo poner a disposición de tal fin los recursos económicos y humanos necesarios para apoyar, por ejemplo:
o al sector del libro en Bilbao,
o a las salas que programan música en vivo en la ciudad,
o a los jóvenes que quieran ensayar sus canciones poniendo a su disposición locales dignos para ensayar,
o a las iniciativas de las compañías de teatro local,
o a los artistas gráficos desarrollando programas que acentúen la relación entre el arte y el espacio público,
o impulsar el proyecto “fábricas para la creación”, habilitando espacios para el ensayo y la creación artítica en los recintos industriales en desuso de Rekalde, Bolueta o Irala, entre otros lugares,…
o etc,….
• En tercer lugar, EL IMPULSO Y REFUERZO DECIDIDO de la actual oferta cultural de la ciudad. Me propongo:
o impulsar la recién creada Film Comisión,
o elaborar un ambicioso Plan de Bibliotecas,
o impulsar y apoyar la producción propia del Teatro Arriaga,
o
• Y en cuarto lugar, ATRAER MÁS ACTIVIDAD CULTURAL HACIA NUESTRA CIUDAD.
o Instalación en Bilbao del Instituto Superior de las Artes Escénicas,
o Ampliación de la oferta museística,
o Crear un “Parque Audiovisual” en la antigua feria de Muestras,
o O impulsar la candidatura de Bilbao a Capital Europea de la Cultura,
Son algunas de nuestras propuestas en este campo.
Es decir, y termino, hacer una verdadera política cultural en la ciudad que se base en LA PARTICIPACIÓN, EN EL APOYO Y LA COLABORACIÓN ENTRE EL AYUNTAMIENTO Y LOS CREADORES CULTURALES, EN POTENCIAR Y REFORZAR LO QUE YA TENEMOS, Y EN ATRAER NUEVAS IDEAS QUE NOS CONVIERTAN EN UNA CIUDAD MÁS VIVA CULTURALMENTE.
Ese es mi propósito, hacer más, y hacerlo de la mano de la gente que comparta conmigo esta idea de Bilbao y esta idea de la actividad cultural en la villa. Os animo a todos a que me ayudéis en la tarea y a que hagamos más, juntos.