CHIVITE EN EL CORAZON

Hoy he sentido una pena inmensa cuando he conocido por mis compañeros navarros la muerte de Carlos Chivite. Logró algo que para cualquier político es uno de su máximos objetivos, ser alcalde de tu localidad natal -Cintruenigo-. Pero, para mí lo más importante era su campechanía y su compañerismo, dos virtudes que le adornaban y que le caracterizaban.

He recordado los momentos en que hemos charlado y disfrutado juntos (especialmente en San Adrián) y he vuelto a sentir esa sensación de vacío que te queda cuando pierdes a alguien. Quiero aprovechar esta página para enviar un fuerte abrazo a su familia y a todos los compañeros y compañeras del socialismo navarro.

Un beso Carlos allí donde estés.

3 comentarios

  1. Goian bego!

  2. Yo no lo conocí, pero seguro que era como todos los navarros de la ribera; una persona bonachona y trabajadora.

  3. Descanse en paz. Una pena y algo que analizar que su coalición con Nafarroa Bai no fructificara.

Deja aquí tu comentario