Bilbao y las banderas
Bilbao está siendo protagonista estos días en los medios de comunicación porque el Alcalde ha dado cumplimiento a una Sentencia que obliga a colocar de modo permanente las banderas oficiales en un lugar destacado del edificio consistorial, Vaya por delante que, como ya expresé en su día, el cumplimiento de esa Sentencia es algo razonable y comparto la decisión de Iñaki Azkuna como ya le hice saber en su momento. Espero que, a partir de ahora, las polémicas interesadas y estériles sobre esta cuestión concluyan. Porque la verdad es que los símbolos tienen su importancia, pero no pueden convertirse de forma permanente en instrumento de división de la sociedad y todos los partidos políticos tenemos que hacer un esfuerzo pedagógico por propiciar espacios de entendimiento y buscar consensos importantes.

De hecho esta es la larga tradición que acompaña a los socialistas vascos en lo que a enseñas y símbolos se refiere. Precisamente fue Bilbao en cierta manera, protagonista también del consenso en torno a la ikurriña como bandera oficial de Euskadi. El último ayuntamiento republicano surgido de las urnas en 1.931 propició una mayoría republicana y de izquierdas en la que destacan grandísimas personalidades que han pasado a ser patrimonio común de todos los vascos y vascas. Entre ellos merece la pena destacar a Santiago Aznar Sarachaga, portavoz socialista en aquél ayuntamiento. Santiago Aznar fue una de esas grandísimas personalidades del socialismo vasco que abogaron siempre por el entendimiento entre diferentes y por la construcción de una Euskadi moderna donde la diversidad y la pluralidad fuesen elementos de valor y de unión y no de confrontación.

Por este motivo cuando fue nombrado Consejero de Industria en el primer Gobierno Vasco y tuvo que decidir cual iba a ser la enseña que identificase a los barcos del Gobierno Vasco, no tuvo dudas y optó por la ikurriña. Desde aquél momento la ikurriña pasó de ser un símbolo asociado a un partido político para convertirse en la bandera de todos los ciudadanos y ciudadanas de Euskadi. Este gesto –que no suele ser especialmente recordado en los libros de historia- ha supuesto a mi manera de ver que hoy en pleno siglo XXI todos los ciudadanos y ciudadanas de Euskadi (o por lo menos la inmensa mayoría) tengamos un elemento común de identificación. Espero que respetando la pluralidad y la diversidad de la sociedad vasca, a partir de hoy no vuelvan a darse en nuestra ciudad, ni en ningún otro lugar de Euskadi una “guerra de las banderas”.













Las banderas sólo traen divisiones, sólo hay que mirar la historia y comprobarlo. A mi me parece absurdo e inútil que haya banderas colgadas en los ayuntamientos, en las campanarios, en los balcones, …
Cada vez tengo mas claro que no hay ninguna bandera que me represente. Bueno, quizá la de la Sotera de Santurtzi, ;-)
Igone, sé que no eres machista. Muy al contrario, opino que eres una mujer preparada y que defiende sus ideas con ardor. Bueno, a veces, en vez de ardor, fuego.
Tutto, yo tampoco soy banderero, ni banderizo. Creo que Euskadi es una sociedad plural y diversa y debemos aprender a convivir respetando las identidades de todos.
se agradece el comentario.
Tampoco yo soy banderera (te robo la palabra, Txema, que me ha encantado), pero comprendo que en la vida en sociedad los “símbolos tienen su importancia”. Además, y hablo en serio, siento que es una pena que se hayan convertido en motivo de confrontación objetos tan hermosos, volátiles, coloridos… Las banderas son estéticamente todo un hallazgo, pero ya se sabe, el ser humano es capaz de usar la belleza como frontera y no como puente. Inevitable pensar en las banderas definiendo, más que ninguna otra cosa, a dos ejércitos a punto de iniciar una batalla. En fin…
Oí un día en la radio, a propósito de un concurso de tortillas de patata (quien fuera miembro del jurado, oh my god!) en Euskadi, que una llevaba por encima, reproduciendo la ikurriña, tiras de pimientos asados. “Con este fin sí que me gustan las banderas…” dijo el locutor, “para comérnoslas”. Pues eso.
Pero de la cebolla, que sólo se note el sabor, y poquito ; ).
Un saludo.
Estoy de acuerdo con Tutto que las banderas no hacen más que dividir, bueno, realmente dividen lo que hay detrás de las banderas.
Yo por mi parte, me gustaría ver solo la ikurriña en el ayuntamiento, pero entiendo que hay gente que prefiera ver solo la española por ejemplo. Supongo que cada ideología tendrá su deseo.
De todas formas, y retomando lo que he dicho al principio, creo que lo mejor que se podía hacer es mantener como se hacía hasta ahora, que si no me equivoco son poner 0 banderas. En todo caso, creo que lo más correcto sería poner la de Bilbao y la Europea. Creo que todo hubiésemos estado más contentos.
Por cierto, el sitio donde se han puesto a falta de verlo por mí mismo, no me ha gustado nada. Fatal. Ahí arriba. Creo que se deberían cambiar de sitio. ¿No hay unas astas en el balcón principal?
Una pregunta, Txema. Sin ánimo de fastidiar, que estoy de acuerdo con lo que dices y que tampoco yo soy bandedera ni banderiza, pero ¿por qué en tu comenatrio aparece dos veces la imagen de la ikurriña y ninguna la de la española? Besos
Esa sentencia existe porque existe una ley. Una ley que el PSOE apoya y mantiene en vigor.
Es decir, sin entrar a valorar si las banderas deben estar y que banderas deben estar, la izada de la bandera española se debe a la voluntad del PSOE en esa dirección.
Luego, si la izada de la bandera española genera algún tipo de división o bronca, es algo que al PSOE no le importa. O le importa pero no tanto como que ondeé la rojigualda en cada ayuntamiento de cada puelbo y ciudad.
Vamos, que menos lobos con lo de la larga tradición socialista en no hacer de las banderas no se que y no se cual…
Elena, lo del concurso muy bueno. Y en cuanto al fondo del asunto, coincido contigo en que los símbolos son ideas o representaciones de cosas que tienen su importancia. Para mí lo importante es que podamos convivir todos con los símbolos que a cada cual nos representen mejor.
Julen, coincido contigo en que una cosa es lo que nos gusta y otra lo que gusta a los demás.
Luz, porque se tratra de un artículo sobre como llegó a ser oficial la Ikurriña.
Indarkide, siempre la culpa de todo, los demás. No sé, creo que el tono de los otros comentarios es positivo y constructivo y trata de buscar espacios de entendimiento. A veces no acabo de entender lo que pretendes. desde luego, yo coincido con el Alcalde de Bilbao en la manera en que ha resuelto el asunto.
Espero que, a partir de ahora, las polémicas interesadas y estériles sobre esta cuestión concluyan. Porque la verdad es que los símbolos tienen su importancia, pero no pueden convertirse de forma permanente en instrumento de división de la sociedad y todos los partidos políticos tenemos que hacer un esfuerzo pedagógico por propiciar espacios de entendimiento y buscar consensos importantes.
Lo que pretendo decir es que las banderas se han izado porque existe una ley que el PSOE apoya y mantiene.
Antes no había ni una. Luego, la polémica interesada y estéril es cosa, al menos en parte, del que promulga y mantiene leyes como esa.
E imponer una bandera por vía judicial no es desde luego propiciar espacios de entendimiento y consenso.
Vamos, que
Es tu opinión Indarkide y la respeto, aunque no la comparta. Simplemente creo que esta cuestión no es algo de buenos y malos.
A lo mejor te resulta curioso saber que traté sobre Santiago Aznar (y algunos otros políticos socialistas de aquel tiempo) en mi blog: http://www.delbarrio.eu/2007/03/aznar-azorn-y-redondo-esperantistas.htm.
Un saludo
Te agradezco la información. Muy bueno el artículo sobre esos tres compañeros socialistas
Txema: te he contestado en mi blog (en la entrada enlazada en el comentario anterior) a tu pregunta sobre Juan Gracia.
Gracias Toño. Por cierto, hace un par de años aproximadamente me entrevisté en el Ayuntamiento con gente del esperanto de Bilbao y me gustaría conginuiar con el asunto. Si te parece podríamos organizar un encuentro,