
Ayer la Alhóndiga de Bilbao reunió en el aula de cultura de la BBK a cuatro escritores y otros tantos periodistas para una iniciativa muy interesante. Dar lectura a sus cartas favoritas. Fue una experiencia fascinante y que permitió ver diversos estilos y enfoques y, sobre todo, diferentes maneras de encarar la vida.

Pedro Ugarte leyó unos fragmentos de un libro inolvidable. Cartas a un amigo alemán. La correspondencia entre un nazi y un judío que pasaron de ser íntimos amigos a situarse a un lado y otro de la barrera infranqueable de la intolerancia. Todo un símbolo para esta hermosa tierra vasca azotada por la vileza criminal de una ideología fascista que justifica disponer de la vida ajena en aras a un objetivo superior pretendidamente liberador.
Espido Freire leyó -o mejor, interpretó- una de sus cartas de amor y desamor. En concreto la carta de ruptura. Llena de un ansia irrefrenable de libertad, de escapar de la cárcel en que se convierte la pareja cuando, desaparecido el amor, sólo queda el deseo de olvidar y de empezar de nuevo a vivir. La débil pared que separa amor y odio.
Juan Bas leyó su carta a su amigo Marías. Genial, disoluto, irreverente y, sobre todo, ameno. Es imposible sustraerse a ese sentido exquisito y cariñoso con que describe Juan Bas sus relaciones más intensas. Un escritor que escribe a otro escritor, es una metáfora encantadora para un certamen literario.
Toti Martínez de Lezea leyó la carta de Lope de Aguirre a Felipe II. Tal y como ella dijo, era una carta escrita “con las tripas” por un vasallo que se siente traicionado y abandonado por Su Señor, después de haberse jugado la vida y la hacienda para mayor gloria del rey.
Ana Urrutia desempolvó el armario escondido de su intimidad para darnos a conocer un momento crucial de su vida. Provocó sensaciones encontradas y, además, emoción. El suspense con el que desveló la edad de su hija creo que conmovió a todo el auditorio.
Jon Uriarte escribió una carta de su medio yo de Bilbao al otro medio que vive en Madrid. El mejor resumen de lo que transmitió fue -como dijo Espido Freire- “ser de Bilbao es una manera de ser y el que no la tenga, que se fastidie.
Juan Carlos de Rojo nos “regaló” una carta al rey Melchor cantada por Albert Pla. Hay que leerla, yo no estoy en disposición de explicarla.
Y cerró Pedro García Larragan leyendo la carta del consejero de sanidad del Gobierno Vasco, el republicano Alfredo Espinosa a su madre una hora antes de ser fusilado por los franquistas. Como dijo, un testimonio de enfrentarse a su destino con valor, sin odio y con una nobleza que sobrecoge pese a haber transcurrido setenta años.
Hacía tiempo que no disfrutaba tanto en una jornada literaria y que me resultaba tan entretenido.
Cuidado que hace años que me planteaba qué diablos iba a ser del edificio abandonado de la Alhóndiga, que parecía que fueran a comérselo las ratas… ahora me tiene bastante intrigado el proyecto para la futura Alhóndiga, puede ser una idea interesante y un buen espacio de referencia y punto de encuentro… siempre que se gestione “para todos”, claro está…
¿Se puede entender esto como algo que el ayuntamiento ha hecho bien?
o ¿Que esto haya salido así es EXCLUSIVAMENTE tarea sociata?
¿Podías felicitar al ayuntamiento, no?
Así es Gsantamaría. Esperemos que sea un espacio plural
No sé, chica, démosle al menos 100 días para proceder a las felicitaciones, ¿no? No vaya a ser que las ratas estén demasiado gordas y no nos hayamos dado cuenta…
Bien…, cuando el amigo Oleaga tiene que criticar algo de la gestión municipal, no deja pasar ni media hora…. Pero ¿para felicitar, dejamos un margen de 100 días?
Pues Oleaga jauna, aquí una ciudadana que apoya al equipo de gobierno, si va a seguir la sugerencia de Gsantamaria de los 100 días para proceder a felicitaciones, le ruega esos mismos 100 días para proceder a cualquier denuncia de cualquier actuación del equipo municipal.
Y si opta por seguir un contrario que difiera del anterior comentarista, le ruego considere la posibilidad de en público, felicitar en este mismo medio al equipo al que hago referencia.
Y si opta por seguir un criterio contrario que difiera del anterior comentarista, le ruego considere la posibilidad de en público, felicitar en este mismo medio al equipo al que hago referencia.
Para el día del libro de este año podrías hacer un post como el año pasado, a ver qué libro está leyendo la gente
Gracias, querido Txema, por esos cálidos elogios.
Creo que es una buena idea Fran.
Uf, cartas… A través de ellas (y recientemente habría que incluir, por supuesto, los emails) circulan nuestras vidas. Yo no sé si elegiría una de Rilke que me incitó a mí a escribir una a alguien a quien llevaba tiempo queriendo escribir, o la carta con la que esta persona contestó a la mía. Todo muy circular y hermoso.
O quizá deberíamos leer todos esa carta que todavía tenemos pendiente, la que quizá nunca nos atrevamos a escribir ni mucho menos a enviar…
Salud, república y epístolas.