La sociedad de juristas Res Publica ha organizado este jueves una cena coloquio sobre la reforma de la justicia. Es este uno de los temas candentes y de más actualidad y que exige un mayor consenso político. Bajo la presidencia del genial Angel Gaminde, hemos asistido a una ponencia rompedora y arriesgada de Gabriel Mariscal. Y las intervenciones de jueces como Juan Luis Ibarra, Edmundo Rodriguez Achutegui, Antonio Garcia o la Fiscal Superior María Angeles Montes y sus compañeras de la fiscalía de Bizkaia Blanca Gomez y Ana Barrilero, han sido muy interesantes. Siempre que acudo a este foro recupero ese espíritu de abogado que llevo dentro. Y me gusta intercambiar mis opiniones con mis compañeros y compañeras de profesión. Hoy prácticamente todos hemos tomado la palabra en un debate rico y vivo. Como ha dicho el Presidente, hay que felicitar a Gabriel Mariscal por tener insomnio y pensar en estas cosas que nos permiten vislumbrar una necesaria reforma de la justicia y una renovación de sus Organos de gobierno de la que tan necesitados estamos.
Me quedo con varias impresiones. La justicia debe servir a una sociedad cambiante. El juez es una garantía del sistema democrático y por ello hay que preservar su independencia y su imparcialidad. Y esto es compatible con una exigencia de calidad en sus resoluciones y mayor celeridad en la tramitación de los asuntos. Y, por último es necesario un gran consenso que legitime los Organos de gobierno de los jueces y que acabe con la imagen de partidismo con que hoy aparece mezclada.
Yo soy optimista sobre lo que esta nueva legislatura puede traer, pero habrá que ponder todos un poco de nuestra parte.