Conviene deshinibirse. Perder la contención de los días de trabajo y hacer cosas divertidas. Perder el miedo al ridículo y apostar en serio por pasárselo bien. Una manera segura es cantar. Al terminar una comida o cena con amigos o en familia, siempre que se acaba cantando, la gente ríe. Y la risa cura muchas enfermedades.
Fiaos en estos chavales, lo bien que lo hacen con una de los Beach boys
¡Te tomo la palabra! Veremos de qué eres capaz con esa voz de tenor… :)
Y en un txoko con algún pacharán de más, algunos hasta se vuelven bertsolaris…¡¡¡
Por unos días, todos a olvidar las penas, ¿no?
Este año no he podido pero en cuanto pueda te veo por estas fiestas.
Saludos
Te cantaré una habanera de las buenas para que se la cantes a cierta “mujer bonita que te quiere acompañar”, Txetxu. Igone, para cantar no hace falta Patxaran, aunque tienes razón que algunos precisan algo para deshinibirse. Luis, te espero con la artillería festiva a tope
Yo nunca podría. Nunca he sabido desinhibirme ante ciertas situaciones, y eso es algo que difícilmente cambia. Va con el carácter.
Bueno, querer es poder. Un abrazo Gsantamaría