Hace unos años nos enteramos que la Estatua del Sagrado Corazón tenía serios problemas de estructura. En concreto, la base estaba en mal estado y había riesgo de desprendimientos o incluso de algo más. El monumento está al final de la Gran Vía, en una de las arterias de entrada a Bilbao. Decenas de miles de vehículos pasan por allí cada día. Pudo pasar una desgracia.
Hace poco nos hemos enterado de que el edificio del Mercado de la Ribera tiene serios problemas de estructura, que afectan a la estabilidad del inmueble. Hablamos del Mercado cubierto más grande de Europa, con un centenar de comerciantes trabajando allí y miles de usuarios cada día.
Que tienen en común ambos casos? Que el Gobierno de Azkuna y Madrazo no tenían ni repajolera idea de lo que pasaba. Cómo es posible? Pues, porque no hay un sistema de mantenimiento y de inspección ni de los equipamientos municipales, ni de los elementos ornamentales de las calles. Y claro, no ha ocurrido ninguna desgracia personal y debemos felicitarnos.
Eso sí, el Ayuntamiento tiene que hacer enormes desembolsos de dinero público para corregir su dejadez y su incapacidad de proteger el patrimonio municipal, cuando ya no queda más remedio que arreglar un edificio, una estatua o cualquier otra cosa.
Les hemos propuesto algo tan sencillo como establecer un protocolo de revisión y mantenimiento de edificios y otros equipamientos. Veremos
El ayuntamiento tiene que actuar con la ciudad como si fuera un coche, pasarle las revisiones a tiempo, itv, limpieza… si esto no lo haces luego el desembolso es mayor. A nosotros nos obligan a que pasemos la itv al coche, no deberian estar obligados a mantener nuestra ciudad.
Aunque quiza para ellos sea mejor hacer grandes gastos de ciento en viento a traves de las mismas empresas de siempre.
Duro comentario Ivan, aunque el Gobierno municipal debe entender el “mosqueo” de muchos ciudadanos.