Obama

Hay quien reclama entre nosotros el derecho a votar en las elecciones USA. Es una manera curiosa de reconocer que formamos parte, aunque no lo queramos, del Imperio. Yo comparto que lo que ocurre allí nos incumbe lo queramos o no. Y vaya si nos incumbe. No tenemos más que recordar dos cosas. La primera, el desastre de política exterior de los Gobiernos de Bush, que nos han metido en una espiral de violencia en el mundo, de crecimiento de los odios y de sometimiento de la política a los intereses de las grandes corporaciones empresariales. La guerra de Iraq es el mejor ejemplo de esa visión terrible de las cosas. Incluso ese lenguaje apocalíptico del “eje del mal” acredita una forma de pensar enfermiza. Aznar fue un escudero fiel de esa manera de concebir la política, las relaciones internacionales, incluso las personales y espero que quede definitivamente desterrada de nuestra agenda política.

Y la otra, es la crisis económica generada en USA como consecuencia de una economía especulativa ejecutada por voraces propietarios de entidades financieras sin otro objetivo que su enriquesimiento personal, sin escrúpulos de ninguna clase. Y un gobierno de Bush ultraliberal, que defendía el adelgazamiento del estado, incapaz de poner en primer término los intereses públicos.

Afortunadamente, en Europa, los fieles de Bush van desapareciendo y se impone una visión más acorde con nuestra tradición de estado del bienestar. Aquellos que hablaban de la europa vieja y enferma que debía dar paso a la luz que provenía de norteamérica, ahora están callados.

Así que nos interesa lo que pasa allí. Y quiero opinar. Y me gustaría que resultase elegido Obama. Por muchas razones. Primero porque siempre está bien que haya una cambio, allí y aquí. Segundo, porque es un hombre que representa en sí mismo la mezcla, la fusión y la convivencia entre diferentes. La diversidad en una palabra. Y tercero, porque ha supuesto un soplo de aire fresco en la tediosa y mortecina vida política de unos dirigentes retrógrados, ultraconservadores, dispuestos a imponer su religión y su moral por la fuerza a los que no piensan como ellos.

En definitiva, “voto” por Obama porque es una apuesta por la pluralidad y la diversidad. Por la tolerancia y el entendimiento, incluso por ese concepto tan de moda entre nosotros que es la transversalidad.

5 comentarios

  1. Creo que todos deseamos un cambio, yo también estoy con Obama. Qué campaña más agresiva en lo personal están siguiendo contra él sus adversarios. La última es sacar que una tía suya está viviendo ilegalmente en Estados Unidos

  2. Mikel Alvira

    El cambio… el necesario cambio… el imprescindible cambio… el vivificador cambio… el urgente cambio… ¡Ah! Y en USA, también.

  3. No sé si sera un cambio en las relaciones con el resto del mundo. Esta claro, creo, que peor que el actual seria dificil pero no imposible. El actual que permitio que la familia de un presunto terrorista saliera del pais cuando nadie del pais podia hacerlo. Cuando con su liberalismo a ultranza, modelo que habia fracasado en Chile, provoco la perdida de la pensiones de muchos trabajadores (ENRON), y permitido y estimulado la crisis financiera mundial.
    Sencillamente superarlo, es facil, solo con trabajar y no irse a pescar o jugar al golf.
    Espero que Obama sea el primer presidente afroamericano y acabe su mandato. Creo que dentro de los Estados Unidos sera un cambio,pero respecto al exterior……¿?¿?¿?¿?

  4. Txepri

    Es posible que si Obama gane algo cambie; pero no os hagais muchas ilusiones. EEUU seguirá igual con los temas importantes. No creo, por ejemplo que en el tema de Palestina cambien mucho las cosas de repente. Acordaos del debate entre Bush y Al Gore; los dos dijeron “nuestro amigo es Israel”

  5. Pues parece que ha ganado Obama de calle. A ver cómo queda todo

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