The guardians lleva hoy en portada el fraude en el Museo Guggenheim.
En Bilbao y en toda Euskadi, nos sentimos orgullosos de este icono arquitectónico y cultural de la villa. Tanto que solemos afirmar que existe un antes y un después. Y que es una especie de símbolo de la regeneración de Bilbao y un atractivo turístico que ha servido, además, como motor económico del país. El PNV ha gestionado con un nivel de oscurantismo impresionante este Museo, negándose en Sede parlamentaria y en las Juntas Generales de Bizkaia a dar cuenta del destino de los fondos públicos en la adquisición de las obras de arte por ejemplo.
Ahora, el principal responsable económico de la entidad y mano derecha del Director Gerente, señor Vidarte, es cesado con el argumento de que llevaba diez años “metiendo la mano en la caja” sin que nadie se diese cuenta, hasta que un día se puso enfermo y le pillaron. En fin, espero que el PNV ofrezca explicaciones más serias de este asunto y que quienes han estado al frente de la gestión fraudulenta presenten su dimisión o sean cesados.
Debemos recuperar entre todos la imagen de una Institución que ha sido tan importamte para Bilbao y para toda Euskadi.
El origen de esto del Guggenheim está en la decisión inicial del gobierno vasco de que la gestión la llevara una fundación privada. Por cierto, ¿quién gobernaba en la época en que se creó el museo?
No coincido contigo Roberto. Existen multitud de Fundaciones con capital privado o, incluso sólo con capital público. El asunto es que no escapen al control de las Instituciones. De todos modos, según los datos que constan, los desfalcos venían produciéndose desde hace unos diez años, más o menos.