Zorionak Sandra
Ya te vas haciendo mayor, pequeña niña. Mayor en todos los sentidos, aunque para muchos eres ya, desde hace mucho tiempo, la más grande. Te voy a contar un cuento que se basa en una leyenda muy antigua.
La sala estaba tenuemente iluminada y cuando hizo acto de presencia, un leve murmullo se escuchó procedente de los cuatro puntos cardinales. Una voz se alzó potente y magnífica y dijo: atentos cuantos os halláis en el norte y en el sur, en el este y el oeste, puesto que va a pasar ante vosotros la sabiduría
. Recorrió las oscuras y frías estancias del norte, en penumbra, simbolizando la mente en fase de aprendizaje, hasta llegar al este, donde se detuvo y recibió el reconocimiento luminoso. Continuó por el ardiente sur, donde fue calurosamente recibida, hasta llegar a poniente y girarse de nuevo hacia el este.
De nuevo se escuchó a la voz que decía: Atentos cuantos os halláis en el norte y en el sur, en el este y el oeste, puesto que va a pasar ante vosotros la fuerza
. Discurrió por el norte hasta el este, donde recibió el haz de luz en señal de reconocimiento y tras recibir la aprobación en el sur y el oeste, volvió a girar cara al este.
Por tercera vez se oyó la voz que decía: Atentos todos, os presento a la belleza que pasará ante vosotros. Hizo el mismo camino y recibió las mismas atenciones.
Y al culminar su periplo, los corazones recibieron la enorme alegría de encontrar el triple basamento sobe el que cimentar su obra.
Gracias por ser como eres y por habernos dado un motivo para confiar en que en el mundo puede reinar la dignidad.













Txema me uno a tus palabras, un abrazo para ella muy fuerte.
Gracias Luis. Eres un extraordsinario compañero. Le daré tu abrazo personalmente. Sé que le hará ilusión.