El pasado Lunes fui a la inauguración de la Guardería Txikinoa en Rekalde. Os ruego que visitéis la página de estos jóvenes emprendedores, es toda una delicia. Me lo pasé de cine y estuve con amigos y con otros visitantes tomando algo y escuchando fantásticas historias de los niños. En estos tiempos de crisis, qué bien viene que haya alguien dispuesto a arriesgar y a poner en marcha una iniciativa empresarial. Y si además lo hacen con este cariño y sensibilidad hacia los más pequeños, creo que el éxito está asegurado.
Me ha gustado que se trate de una escuela con una declaración de principios tan extraordinaria como la que transcribo: “Nuestro principal objetivo es que los niños se sientan seguros, queridos y aceptados para desarrollar todo su potencial. Por ello damos primordial importancia al contacto afectivo, para que a través de él los niños se sientan libres para ser ellos mismos y puedan desarrollar adecuadamente sus habilidades sociales, emocionales, cognitivas, motores”
Carta de Luis Colina a Patxi Lopez
Tengo el absoluto convencimiento de que la revolución social llegará desde la educación, y de que la revolución educativa no llegará de arriba a abajo, desde los técnicos, sino desde quienes educan/educamos. Y, para ello, es imprescindible abordar dos temas: uno, la formación de quienes ejercen esta labor (habría que dar un repasito a las escuelas de magisterio, a los perfiles de los licenciados de enseñanzas medias y a los criterios de contratación en los centros educativos).El otro tema es dignificar y corresponder como se debe a la base del sistema educativo; es decir, educación infantil y primaria. Sigo sin entender que en un colegio, esos profesionales cobren menos, se les exijan menos años de preparación y, muchas veces, se les considere meros “cuidadores/entretenedores” de niños, cuando, en realidad, son los garantes en esos primeros momentos. Por eso, mi admiración, respeto y gratificación a gentes como los de esta guardería que se lanzan a la aventura sabiendo lo complicado que está el tema. ¡Hay tanto a lo que dar la vuelta!
Y mira que miro y remiro y vuelvo a mirar.
Oye Txema, ¿dónde hablas de Patxi aquí?
Volviendo al tema, la verdad es que se necesitan proyectos de este tipo y a mi entender, toda clase de ayudas públicas para que se asienten. Ya que con la vida laboral que llevamos, la administración no da soluciones a los problemas de los padres trabajadores con niños.
Por mi barrio han abierto ya tres guarderías de estas, mi sobri empieza el 2 de febrero en una de ellas.
Salu2
Ya ves Tutto, al final lo de Umbral