Emma. Una obra de teatro que he disfrutdo en el Arriaga. Dirigida por mi admirado Ramón Barea y con una excepcional y bellísima Toni Acosta
en el papel protagonista.Llegué a emocionarme con el espectáculo y con el contenido de la obra. Y me gustó la concentración y el buen trabajo de todos los actores y actrices. Toni me contó que el otro día al entrar en el Corte Inglés, una señora le abordó y le dijo:”tego entrada para el sábado. A ver cómo lo haces”. Se fue sin comprar nada. Dice que le gusta Bilbao y el conocimiento teatral de sus gentes.
Fueron muchas las cosas que pasaron por mi cabeza y por mi corazón, pero voy a quedarme con una impresión: El camino de la liberación de la mujer ha sido, es y será duro. Pero nunca jamás, una mujer debe renunciar a la pasión, al amor y al sexo. Que grandes, qué enormes mujeres! Mujeres que jalonan nuestra historia y a la que tanto les debemos. No tengo la menor duda que cualquier hombre (o mujer) podría realizarse de modo completo compartiendo su vida con una mujer como Emma.
Me siento un afortunado al conocer a algunas mujeres admirables de las que tanto aprendo cada día. Emmas anónimas cuya lucha tenaz mejora el mundo y a la sociedad en que vivimos.