Hay espectáculos naturales de gran belleza como éste. Merece la pena acercarse sin prisas y esperar y ver.
Escuchar el susurro potente que procede de las entrañas de la tierra. Mar y tierra unidas. Un bramido que sobrecoge y te empequeñece. Y luego volver, despacio, saboreando las sensaciones y reintegrándote poco a poco al bullicio y a la carretera. Aunque cerca de allí, a pocos kilómetros hay otros placeres esperando.
Yo estuve recientemente ahi, hace cosa de dos meses, lástima que la marea no coincidió para ver los soplones en pleno apogeo.
Sin duda, Asturias tiene cosas muy bonitas, una costa preciosa, magníficas playas, y muy buena gente.
Desde luego que de momento su costa está mejor protegida medioambientalmente que la costa vasca.
Hasta que algún Azkuna de turno vea como invadirlo todo con ladrillo y cemento.
SOS CANAL SAN INAZIO