Se trata de una opera bufa sorprendente. Muy al estilo de Emilio Sagi. Con una puesta en escena rompedora y provocadora. Saludé a Emilio al finalizar y me pareció nque estaba feliz. Y eso es lo que quiero destacar, es una representación que te alegra, te llena de optimismo. Tal vez el color rosa que abunda durante toda la obra. Enhorabuena.