Ese hombre ha provocado una auténtica revolución en la escena (nunca mejor dicho) teatral de Bilbao. No tengo palabras suficientes para ponderar la programación que ayer nos ha presentado a los miembros del Consejo de Administración del Teatro Arriaga. Lo que más me satisface es que hemos vuelto a la senda de la producción propia y la coproducción con otros Teatros. La próxima temporada serán siete obras. En fin, todo un augurio de buenos tiempos. Bilbao es una ciudad teatrera y teatral y el año que viene vamos a poder disfrutar con géneros diversos y con montajes revolucionarios y sorprendentes, junto a otros más clásicos y previsibles. Y habrá calidad y buen gusto. Un acierto.
Hace años que ya no visito el teatro Arriaga, prácticamente desde el fallecimiento de Luis Iturri, pero me alegro que el Teatro haya recuperado, gracias a la competencia de Emilio Sagi el nivel que alcanzó hace más de 15 años.