El Estatuto de Autonomía de Gernika ha supuesto un hito evidente en el devenir de Euskadi. En nuestra historia común, tuvimos una primera experiencia en 1936, que fue malograda por la violencia franquista. Pero es claro que la primera vez que los ciudadanos y ciudadanas pudieron votar una ley fundamental de manera homologable al resto de Europa fue en esta ocasón.
Si hacemos una breve comparación con cualquier otro periodo anterior, creo que podemos afirmar, sin sombra de duda, que es el de mayor desarrollo social y mayor bienestar de los ciudadanos y ciudadanas.
No tengo claro si esta clase de días deben ser celebrados de una forma concreta o no, pero sí considero que es razonable que las Instituciones conmemoren el evento. Se hace en todos los paises de nuestro entorno de una manera más o menos semejante a la que ha propuesto el Lehendakari. Y además recupera una tradición que entronca con otros antecesores en el cargo (Garaikoetxea, Ardanza..), con la excepción del periodo Ibarretxe. Suscribo las palabras del Lehendakari en su blog , especialmente esa referencia a las palabras de Jesús Egiguren sobre que el Estatuto es más que una ley, es un pacto.
Soy consciente que hay sectores de la ciudadanía descontentos o, al menos, no suficientemente satisfechos del recorrido presente de nuestra autonomía política. Pero soy partidario de huir del permanente victimismo en que algunos quieren situar a nuestro Pueblo. Euskadi no es una víctima de ninguna confabulación, sino una sociedad compleja con problemas reales a los que hay que dar respuesta. Y para ello, es necesario contar con discursos integradores y positivos, que busquen la unidad, que destaquen lo que nos une -que es muchísimo- frente a lo que nos separa y dirigentes que tengan siempre presente que, más allá de los deseos, sueños o intenciones particulares del gobernante de turno, lo primero son los intereses de los ciudadanos y las ciudadanas.
Txema. ya lo veía venir y de verdad que me da pena y tristeza.- Yo puedo comprender al que no piensa como vosotros y le duela haber perdido el poder.- Hay que aceptar el cambio ya que, aceptar el cambio y comoportarse como tal “aceptante del cambio” es de las cosas más democráticas que se puede hacer.- Eso es democracia.- Y luego, si quieren que vuelva lo anterior, luchen en las urnas y si ganan, pues muy bien.- Ese es el juego.- Actuar como se está haciendo, y no ir a un acto como el del aniversario, no me parece bien por mucho que se piense como s epiense.- ¡Cuántos quisiéramos que todos pensasen , en todo, como nosotros!.-
Un saludo progresista.-
25 de octubre de 2009, una celebración, un éxito.
A los que salen ahora con el coste de las celebraciones del Estatuto, dos preguntas: ¿cuánto nos ha dado el Estatuto, como para desprestigiarlo e intentar hundirlo, como ha hecho Ibarretxe durante los últimos diez años? ¿Cuánto han costado los planes, consultas y demás del anterior ejecutivo?
Esta última pregunta habría que hacérsela al actual Gobierno: queremos saber cuánto nos costó el plan Ibarretxe, negro sobre blanco.
Es lamentable y ridículo que el alcalde Azkuna no haya estado en el acto celebrado en Gasteiz.