Me decía un amigo el otro día que Haiti no había tenido un día feliz desde la proclamación de su independencia. No sé si es así, pero lo cierto es que es un país extremadamente pobre y que ahora se encuentra sumido en un caos, fruto de una catástrofe tremenda. Toda ayuda es poca y desde aquí quiero animar a todos a colaborar con los estados y las organizaciones de ayuda humanitaria que están trabajando a destajo. Sólo la solidaridad internacional y la aplicación de aquel viejo concepto de fraternidad, podrán sacar a este país y a sus gentes de esta penosa situación.
Fraternidad, humanidad, reflexión, saber ponernos en el lugar del otro, abrir los ojos y ampliar nuestro campo de visión…..
Mi mas absoluto apoyo a todos los que estan allí, sufriendo la pérdida de todo lo que tienen y quieren, colaborando en la ayuda, cubriendo la información para que todos podamos saber y ser conscientes de que muchas veces nos quejamos de vicio…
Estoy segura de que con ayuda de todos, por pequeña que sea.. Haití saldrá adelante. Abrazos, abrazos abrazos a todos.