“Quiero acabar dirigiéndome a mi padre:
No te olvido, no te olvidamos. Nos faltas tú y nos sobra gente. Cada día que pasa te echamos más de menos. Sentimos más tu falta. Nos entristece más tu ausencia y seguimos llorando porque no estás.
Pero también quiero que sepas que nos sentimos más fuertes, que los malos son cada vez menos y muchos menos les apoyan. Que cada vez hay más gente que nos alienta y apoya y que no deja solas a las víctimas.Que cada vez es menos fácil que se salgan con la suya, que sonrían a nuestro paso o que se rían de nosotros. Por el contrario, cada vez son menos los espacios donde mandan los asesinos.
Reímos y sonreímos cuando vemos cómo te añoran; cómo te recuerdan; cómo te reconocen en lo mucho que diste por la libertad del Pueblo Vasco.
Cada vez estamos más orgullosos de tí. Más convencidos de tu compromiso
Pero tu falta, tu ausencia, nos sigue doliendo mucho. Siempre estarás con nosotros.
TE QUEREMOS”
Un beso a Sandra por estas palabras y a su madre Marian y a sus hermanos Ainara y Adei.

Un sentido abrazo a la familia de Isaías y que su memoria esté siempre viva entre nosotros. Ojalá algún día, muy pronto, le podamos contar allí donde esté, que nadie más tendrá que seguir sus pasos en esta Tierra nuestra, donde nadie sobra, sólo la violencia estorba.
Agur bero bat
Que coraje tiene esta mujer. Ayer, de corazón, todos los demócratas estábamos con vosotros.