Edurne Pasaban ha coronado el Shisha Pangma. Ya lo ha conseguido en todos los “ochomiles”. Es una gesta impresionante de esta mujer vasca extraordinaria. Una excelente deportista, que ha logrado un éxito indudable. La alta montaña es algo más que un deporte. Es un ejemplo de esfuerzo, de superación personal y de mentalización.
Me alegro por Edurne -su nombre está escogido muy bien, para andar por esas cumbres nevadas- y espero que su regreso sea fácil. Seguro que a su vuelta será recibida con los más altos honores. Zorionak!