La cabeza del Lehendakari

La pasada semana hubo una importantísima reunión de la dirección del PeNeuVix. El gran Timonel Urkullix reunió en torno a la mesa a sus grandes asesores áulicos. Y les habló con gesto adusto, voz grave (del último frío de Frías, donde había acudido a tomar un Chacolí de Burgos, para comprobar la diferencia con el Txakoli puro y sin mácula) y atuendo apropiado:

“Amigos. He tenido un sueño. Caminaba por una senda verde y bucólica, escuchando soinuas y oliendo el agradable hálito de la hoja de roble, cuando mi ensimismado caminar se ha visto interrumpido por un alarido de una intensidad difícil de describir. Me he detenido sintiendo mis pelos erizarse y mis músculos contraerse y he dirigido mis ojos a poniente. Allí en lontananza atisbé la figura de un ser extraño, de barba rala, impertinentes de color oscuro, me atrevería a afirmar, sin ánimo de caer en el odioso error, ajeno a mi genio legendario, que se trataban de unos binoculares de tono tostado, color burdeos directamente sacado de la barrica y engarzados por sendas patillas neutras en cuanto a su textura. El ente vivo cuya descripción me atrevo a insinuar, portaba una guillotina fucsia , con unas siglas “made in spain”  y una hoja acerada de cortante y ágil figura, con una siglas “made in japan”. A sus pies, caía una cabeza, separada del cuerpo. El Cortador cabecero, me miró y me espetó, en perfecto galego unas palabras que fui incapaz de entender, puesto que sonaban a lengua ajena a mi idiosicrasia milenaria, de suerte que mis neuronas se negaban rotundamente a su comprensión. Pero, como quiera que los gestos son universales, al menos en alguna medida, difícil esta de cuantificar, puede comprehender que quería venderme la cabeza recién separada de su tronco. Amigos, vivo sin vivir en mí -perdón, bibo sin bibir en mi-. desde que tuve esta experiencia onírica. Así que os he convocado, usando el gran cuerno vocinero, a fin de escuchar vuestras expresiones verbales interpretativas de tan magno suceso que me ha acontencido en mi lecho”.

Tras la sin par narración del hecho mítico, los asesores áulicos empezaron a pensar (bueno a parir). Al fin, uno entre ellos, el más avezado, el enorme y competente dueño de las esencias, el gran ofuscador, el inventor de epítetos, el contratador por detrás de amigos para la pequeña pantalla, que luego pagamos los demás a escote, el gran mago del disfraz encorsetado, Ortuzix

ortuzar se agitó nervioso y empezó a emitir unos sonidos guturales KAR, KAR, KAR. Sus muecas y una especie de sonrisa floja, advertían un espasmo repentino. Tras remover en la olla y tomar un sorbo de poción, levantó la testa y dijo: !Eureka! . KAR,KAR,KAR profería enloquecido, una y otra vez. KAR,KAR,KAR. Eureka!.

Al final, extasiado, con los ojos perdidos en el horizonte infinito, la lengua de través y las manos juntas, orando Gure aita!, acabó por decir: “Oh gran Urkullix, debes venderte al mejor postor. Zapaterus o Rajoyus y pedir la cabeza del Lehendakari”.

Dicho y hecho. Contentos y felices, se fueron en tren a Madrid a pedir cabeza en bandeja. Pararon en Aranda de Duero para comer lechazo y ensalada. Ortuzix, añadió dos piezas de morcilla de Burgos. De postre se les antojó ensaimada para untar con café con leche. Las “sopas” se hacen mejor con masa blanda, afirmaba Ortuzix en tono admonitorio y grave. Pasada la hora del crepúsculo hacían triunfal entrada en la villa y corte. Vieron a un agente del orden y le exigieron un carruaje que les llevase a los aposentos de Zapaterus. Tras un tira y afloja, consiguieron un smart reduce to the max. Llegaron a las puertas de Palacio, pero, Zapaterus había salido a dar una vuelta, tenía sesión de control en el Parlamento. Así que se dirigieron a Génova, donde tuvieron igual suerte con Rajoyus. Ahítos de cólera, encaminaron sus pasos a la ´puerta de los leones. Después de sacarse unas fotos, entraron. Les recibió solícito Erkorekix a quien hicieron notar la necesidad de presentar una proposición  no de ley pidiendo cabeza en bandeja.

Cumplida su misión en tierra extraña, regresaron. Dado que no conocían el camino de vuelta, desandaron lo hecho marcha atrás. manteniendo los ojos fijos en Madrid. Volvieron a detenerse en Aranda, pero estaba lleno. Así que siguieron caminando de tal guisa, hasta llegar al Landa donde repitieron menú, con la salvedad del postre, que cambiaron por chuchos con chocolate. Ortuzix afirmó que se trataba de un reconstituyente necesario tras la gesta. Y al fin, atravesaron la muga. Ortuzix entonó un irrntxi intrépido y se fundieron en un enorme abrazo, a la vez que reían a madíbula batiente KAR,KAR,KAR.

A la mañana siguiente, salió el sol y comenzó un nuevo día.

10 comentarios

  1. javier

    Se cree gracioso?

  2. Txema Oleaga

    Normal

  3. Anónimo

    ¿se ha enterado Txema Oleaga que le han nombrado candidato del PSE-EE a la alcaldia de bilbao o anda despistado todavia?

  4. esther22

    hola Txema:
    creo, sinceramente, en mi modestisima opinión que ese tono de guionista de “Vaya Semanita”, me parece incongruente y totalmente fuera de lugar. Lo siento, pero eso creo de este artículo

  5. Txema Oleaga

    Pues yo creo que los políticos, y más en nuestras páginas personales, debemos gacer un esfuerzo por transmitir un poco de buen humor y desenfado. Bastante seria es la política de cada día, como para encima no poder tener un pequeño desfogue. Pero bueno, en cualquier caso, tendré en cuanta esas opiniones

  6. esther22

    eso son mis humildes opiniones, me parece bien un poco de humor pero creo, que sin personificarlos en exceso, por ejemplo; te gustaría que alguien creara un cuento en torno a tus gafas (por decir algo) en el que el protagonista fuera “Manolito Gafotas”?, que conste que pienso otras cosas del Sr. Urkullu, etc etc pero no me ha gustado. De todas formas, que sepas que te sigo apreciando. Bss

  7. Txema Oleaga

    Pero es un post en clave de humor en relación a la petición de cabeza del Lehendakari y a los excesos verbales de algunos. Creo que es mejor esta actitud, que entrar en descalificaciones y tonos gruesos

  8. javier

    Los multiples insultos socialistas a Ibarretxe durante años y años no eran “excesos verbales”, era lo lógico y normal. Que decencia.

  9. Uno que pasaba

    Txema por favor, escribe más comentarios así. Me parece estupendo que utilices el humor, un humor además que no descalifica ni insulta. sigue metiendo cosas graciosas en en tu blog. Un saludo y Feliz año 2011.

  10. Uno que pasaba

    No entiendo los comentarios de los otros ¿Dónde tenéis el humor? pues prefiero estos comentarios graciosos que otros que hay de mal gusto.

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