Le conocí hace años cuando arribó a Bilbao como un jugador de buena mano y gran capacidad competitiva. Como la mayoría de balcánicos que conozco, enseguida empezó a expresarse con facilidad en castellano. He ido tratándole durante estos años y he podido conocer su gran capacidad deportiva y humana y su alta cualificación profesional. Pero, además es una persona de gran talento intelectual y con muchas inquietudes. Su recomendación literaria “Un puwente sobre el Drina” me ha servido mucho para conocer la intrahistoria de los balcanes. Tan cerca y tan desconocidos-
Ahora le toca ser Presidente del Bilbao Basket. Me alegro por él y por el Club. Le deseo mucha suerte, aunque sé que no faltarán trabajo, ilusión y optimismo.
este un enchufado. no ha demostrado nada y ala de presidente, viva la raza vasca
Vaya! salió la raza