El comunicado de la Organización Terrorista ETA contiene aspectos novedosos y otros, en cambio, constantes a lo largo del tiempo. Pero quizá lo primero que habría que destacar es la sensación de que lo que dice no interesa tanto como el hecho de que diga algo. Algo así como que la sociedad vasca ya hubiera interiorizado que ETA es afortunadamente, cosa del pasado y que es cuestión de tiempo su final efectivo. Por eso, incluso los más afines hace tiempo ya que actúan en sus previsiones políticas pensando en el día “después”.
En realidad, no hay grandes novedades en la terminología utilizada. Sorprende que el comunicado se haya hecho en tres idiomas: español, euskera e inglés. Y digo sorprende porque uno de los destinatarios supuestos del comunicado es el Estado francés. Esto refuerza la idea de que ETA es un fenómeno esencialmente español, un resto del franquismo, un aborto de la transición. Y dicho esto, quizá el único aspecto verdaderamente novedoso es la utilización del término general, alto el fuego general. Parecen decir, a diferencia del comunicado de hace cuatro años, que en esta ocasión ni siquiera se van a reservar las tareas de defensa y avituallamiento.
Sin embargo, subsiste la arrogancia de considerarse a sí mismos como un agente político que dice pretender luchar por un proceso democrático en Euskadi. Esa arrogancia es quizá lo único que les queda, porque ni siquiera los más próximos consideran que ETA tenga espacio que jugar en el futuro político de Euskadi.
Cómo muy bien ha señalado el Lehendakari, los ciudadanos y ciudadanas de Euskadi debemos seguir manteniendo la firmeza democrática (unión de las principales fuerzas políticas, presión internacional y apoyo a las fuerzas del orden) actuar con responsabilidad y tomar las palabras del comunicado con prudencia. Porque, no olvidemos que literalmente ETA dice que va a estar “vigilante”, lo cual quiere decir que pretende arrogarse el título de tutor del proceso democrático. En sentido estricto sería tanto como concederles la capacidad de volver a actuar si algo no es de su agrado.
Además creo que queda por añadir algo importante. Nadie debe esperar impunidad, ni olvido. Es mucho el dolor causado, muchas las vidas rotas, las familias destrozadas y las lágrimas derramadas, como para que ahora alguien pretenda correr un velo y olvidar lo que ha ocurrido. Sólo la memoria de la barbarie, su descalificación histórica y la defensa de los valores comunes y compartidos pueden sustentar cualquier proceso de reconciliación. Cómo ya hemos visto en otros casos y en otros ámbitos, el olvido no cierra las heridas.
Y por último, una cierta dosis de optimismo. Creo en la sociedad vasca, en mis conciudadanos y conciudadanas y confío en un futuro de paz, libertad y democracia. Como me gusta decir lo mejor está por venir.
Yo en lo que confío es en que su partido, el PSOE, no aborte ésta nueva oportunidad para la paz. Nadie nos fiamos de ETA, pero es ahora el momento de demostrar altura de miras. Batasuna parece que desea la paz, la sociedad no me cabe duda de que también, ahora es el Gobierno español el que debe de dar el siguiente paso, pues lo que tanto tiempo han pedido a ETA, ya ha llegado.
Pero fíjate @Javier, tú mismo dices no fiarte de ETA y que Batasuna “parece” querer. Yo creo que los ciudadanos y ciudadanos nos merecemos “seguridades y no creencias”. Que ETA quiere ldejar las armas; …………… que haga lo que hizo ETA p-m. Yo creo que así saldríamos de dudas
Si por mí encantado, que ETA lo deje y será más fácil para todos. Ahora bien, su partido y el Gobierno saben de sobra que esa declaración no va a llegar. ETA no va a decir de repente que cierra la persiana, y el Gobierno, consciente de ello, condena al enquistamiento esta situación. Así pues, ahora es el momento de dar un paso y cerrar este triste capitulo. De todas formas, la última de su secretario general ha sido de traca y las risas correspondientes de cuarto de hora:
http://www.deia.com/2011/01/13/politica/euskadi/lopez-afirma-que-no-le-importaria-nada-perder-la-lehendakaritza-si-euskadi-avanza-a-la-paz
Comparto lo que dice el Lehendakari, la consecución de la paz es lo más importante y lo que debe ser prioritario para todos y todas. Así pues, hay que mantener la exigencia democrática del cese de la violencia. Nos lo merecemos como sociedad