Paco Berrocal

Hay hombres que luchan un día y son buenos, hay los que luchan varios días y son mejores, pero hay los que luchan toda la vida. Esos son los imprescindibles». Bertolt Brecht. Paco era de los imprescindibles. Sindicalista que defendió los derechos de los trabajadores en la época dura de la reconversión industrial, buscando siempre la mejora de las condiciones de vida, la dignidad y el respeto. Su labor sindical fue muy importante, llegando a desempeñar la Secretaría de la Federación de Químicas de UGT en Bizkaia. Pero su compromiso no se quedó sólo en el terreno sindical, sino que, como para tantos otros socialistas de su generación, la militancia en el sindicato era pareja a la militancia en el partido. Nacido en Salamanca hace 69 años, fue un bilbaíno y un vasco comprometido y valiente. Su compromiso con la libertad, el combate contra el terrorismo y la defensa de las víctimas le llevaron desde su responsabilidad como secretario de Organización del PSE-EE de Bizkaia a vivir escoltado muchos años, casi hasta el final de su vida. Otro de esos extraños ciudadanos que fueron perseguidos primero por los intolerantes franquistas y después por los terroristas de ETA. Dos tipos de fanatismo, pero igual intolerancia. Y contra esa intolerancia, contra esa barbarie, aplicó siempre un método: respeto a las ideas de todos. Sé que Mari Carmen, su compañera, se ha dedicado en cuerpo y alma a acompañarle en estos años, especialmente en su última etapa en que la enfermedad iba poco a poco adueñándose de su cuerpo. Pero las almas libres vivirán siempre entre nosotros, paseando junto a la ría, como tanto le gustaba, en su Bilbao, al que dedicó su última etapa política, en Juntas Generales y en el PSE-EE de Bilbao, donde fue su primer secretario general de la nueva época y en su agrupación, Eduardo López Albizu de Uribarri. Si, como decía Ramón Rubial, los socialista no se entierran, sino que se siembran, la simiente de este luchador, de este formidable hombre, será fértil. Su hijo, sus amigos y sus compañeros lo llevaremos siempre en nuestro corazón. Goian Bego!

2 comentarios

  1. Beatriz I.

    Cuando yo desaparezca de Bilbao, seria feliz solo con que alguien escribiese de mi, la mitad de las bellas palabras que usted dedica al Sr Berrocal. Es curioso pq en esta vida, donde nos separan tantas cosas, podemos ser altos o bajos, ricos o pobres, blancos o negros , el unico sentimiento que hace que todos nos unamos con fuerza, es el dolor y la tristeza, lo he vivido en mi vida personal y lo vivo todos los dias en la profesional, cuando se pierde a un ser querido, nos olvidamos de errores, de palabras , de actuaciones y formamos una piña para mitigar nuestro dolor.
    Por eso a todas aquellas personas q todavia hoy no son capaces de sentir una perdida por una persona, solo por que tal vez sus ideas politicas no coinciden, solo les puedo decir que lo siento por ellos, que es una pena vivir por ” ideas” antes que por “sentimientos”.
    Al buen entendedor… Un saludo.

  2. Txema Oleaga

    Muy bonita reflexión @Beatriz. Una vida que vivir, es una vida que sentir

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