Una de las cuestiones que vamos a plantear en el próximo Pleno, tiene que ver con una demanda vecinal muy acusada: la enorme cantidad de gatos que viven en nuestras calles. Me lo han planteado en La Peña, en San Inazio, en Rekalde y en otros lugares de la villa. En el caso de La Peña se trata de una serie de personas que ponen comida a los gatos debajo de los coches. Esto ha provocado una enorme proliferación de felinos. En Barcelona ocurrió algo parecido hace unos años y se tomaron una serie de medidas de control. Pues en Bilbao debemos hacer algo semejante.