Ayer cumplió cien años. Pudo votar en la República, cuando se aprobó el voto de las mujeres. Tuvo que sufrir durante el franqujismo por sus ideas y eso afectó a todos los órdenes de su vida. Desde la recuperación de la democracia, milita en el PSE-EE y, hasta hace poco, no se perdía los actos del 19 de junio en Artxanda.
Ahora, las cataratas le impiden ver bien, pero en cuanto te reconoce, se le ilumina la cara y te cuenta algo, y siempre se acuerda de quien eres y cual es tu obligación. Ayer, los compañeros y compañeras que acudimos al homenaje, nos emocionamos y disfrutamos con su alegría.
La placa que le regalamos los y las socialistas de Bilbao expresaba nuestra admiración. Y nos dejó claro que en Aste Nagusia quiere que le preparemos una de esas comidas que tanto le gustaban. Así se hará Carmen.
Zorionak!