Se han reunido los tres Diputados Generales con el Lehendakari. Se trataba de hablar sobre fiscalidad y sobre la posibilidad de subir algunos impuestos o adaptarlos a las necesidades del Pais. La respuesta del Diputado Garitano de Gipuzkoa (Bildu) fue favorable. La del Diputado De Andrés (PP) de Araba fue favorable también. Reconoció que no es partidario en general de la subida de impuestos, pero que, si se trata de llegar a un acuerdo, se puede estudiar.
Lo sorprendente fue la respuesta del Diputado Bilbao (PNV) de Bizkaia. Afirmó estar en contra radicalmente de cualquier subida de impuestos. No me extrañan estas declaraciones. Hay quien pìensa que las ha hecho ejerciendo su cargo “oficioso” de ariete del Gobierno socialista. Nada más lejos de la realidad. El problema es la tremenda desorientación en que vive hoy el PNV. Su alarmante falta de liderazgo y sus contradicciones cada día más evidentes. El propio alcalde de Bilbao ha manifestado que va a subir los impuestos. Cómo es posible dos discursos tan contradictorios en dos responsables del mismo Territorio y del mismo partido (lo de partido nunca mejor dicho)-
Si a esta desorientación le unimos los problemas de corrupción en Araba y el asunto de la negociación con EB sobre puestos de trabajo en Araba y Bizkaia, efectivamente nso encontramos a un PNV fuertemente dividido entre dos liderazgos, huérfanos de representación pública desde la marcha de Ibarretxe y perdiendo, elección tras elección, cuotas muy importantes de poder institucional.
Su situación en Ipàrralde es prácticamente de partido extraparlamentario. En Nafarroa se presenta dentro de Nabai, pero donde su influencia es mínima -la última vez que se presentó en solitario en este Territorio no obtuvo más allá de un 3% del voto-. En Gipuzkoa sun posición se ha debilitado enormemente (el municipio más poblado que gobierna es Hondarribia con unos 15000 habitantes), en Araba se encuentran en franca descomposición y solo se salvan en Bizkaia y más que por las siglas, por el tirón Azkuna.
La perincipal apuesta del señor Bilbao -el Guggenheim 2- no es apoyado por nadie, ni si siquiera por los responsables institucionales de la zona del PNV. Y, en general, la sensación es de fin de ciclo, ante el tirón de Bildu dentro de la comunidad nacionalista. Se debaten entre dos posturas, la de colaborar con el Lehendakari y ser útiles al pais -como lo han hecho con Zapatero- o emplearse a fondo en la opoisición, cosa ésta para la que hay que valer. Y personas acostumbradas al sillón y al coche oficial desde muy jóvenes, no hacen buena opisición.
Veremos
Toda esta vomitona anti-PNV la ha escrito usted solito o ha tenido que tirar de la hemeróteca de su medio escrito afín? Tiene que estar muy picado usted por los resultados del 22-M para los socialistas, si no se entiende…
Yo escribo lo que pienso, @Javier