Quedan pocas horas para que termine Aste Nagusia. Y esperemos que concluya en paz y con la tónica que ha tenido. Han sido miles y miles de ciudadanos y ciudadanas en nuestras calles y el balance es claramente positivo.
En en lado de lo malo destaca claramente el asesinato de Deisy, presuntamente a manos de su esposo en un repugnante acto de violencia de género. Y también otros casos de agresiones sexuales, afortunadamente evitados y los usuales actos de robos, peleas y actos incívicos. Pero, pese a ellos, el balance es bueno y la actuación de Ertzaintza y Policía>Municipal, impecables. Son, en muchos casos, acciones consustanciales a la existencia de grandes aglomeraciones.
Y también estamos de enhorabuena en cuanto a la presencia de los que se consideran “salvadores”. Ya están, cada vez más, en el desbán del tiempo y pronto serán reliquias del pasado. La Fiesta gana espacio en Fiestas y deja de lado a esos antiguos con sus proclamas, carteles y demás. Todo eso es cosa ya de otros tiempos y ahora lo que queremos los ciudadanos y ciudadanas de Euskadi es pasarlo bien y vivir en paz.
Han sido las mejores fiestas en mucho tiempo. Centenares de actos festivos para todos los gustos y de calidad. Un enorme pregón daba inicio a una Aste Nagusia activa y dinámica incluso combatiendo la lluvia. Buena música, extraordinario certamen gastronómico, en el que ha participado incluso la más alta autoridad de Euskadi, el Lehendakari, muy buen teatro y, unos fantásticos fuegos artificiales. Y además, Txikigune, gigantes y Gargantua…Hasta el Athletic ha asomado tímidamente la patita, con un titubeante empate frente al Rayo.
Creo que debemos empezar un debate sereno y tranquilo los partidos, las comparsas, los agentes festivos y en general, la ciudadanía, para mejorar este extraordinario producto que tanto queremos. Podemos incorporar de lleno la Ría a la fiesta, ganando los márgenes y organizando más actividades acuáticas. Podemos implicar a más gente en la fiesta, a más barrios y seguir creciendo. pero eso será cosa del futuro.
Y en lo personal, debo decir, que ha habido de todo, pero, en general, he disfrutado mucho, he participado en todo lo que he podido y he sentido la alegría de la gente. Me da la sensación de que vamos en buen camino y que nos espera un futuro mejor. Gora Aste Nagusia!