La visita del Papa no parece dejar indiferente a nadie. Seguro que hay muchos indiferentes, pero también hay mucho debate en torno a esta vista. Pero para mí, lo más curioso de todo ha sido el anuncio de Rouco Varela de que el pecado de aborto se perdonará en unos confesionarios portátiles que se instalarán en el recinto de la Jornada (en el Retiro). No se perdonará este pecado en las Parroquias de cada supuesto pecador. Sólo en ese espacio, por los sacerdotes asignados a los confesionarios portátiles y durante una semana.
Es una precisión tan exacta a la hora de conocer la voluntad de Dios, que aún no salgo de mi asombro. Viva Rouco!