Normalidad

Me extraña la obsesión nacionalista con el concepto de normalidad. Ayer el periódico DEIA criticaba que ligase el paso de la Vuelta Ciclista por Euskadi, con la idea de normalidad. Y me gustaría entender los argumentos del diario del PNV. Sinceramente, sin otra intención que la de buscar un punto de entendimiento en esta cuestión.

Cuando el Lehendakari accedió a su alta responsabilidad, acuñó el término “normalidad” como uno de sus objertivos políticos para la presente legislatura. Un concepto semejante -”normalización”- venía siendo utilizado profusamente por diferentes dirigentes políticos, mayoritariamente nacionalistas. Venían a distinguir pacificación y normalización, como dos objetivos irrenunciables de la política vasca.

El Lehendakari, sustituyó normalización por normalidad. En realidad supone un avance cualitativo. Normalidad es el productyo de la normalización. Y han sido diferentes acciones y en distintos campos, donde se ha venido actuando para conseguir la tan ansiada normalidad. Desde ganar espacios para la convivencia en la calle, hacer desparrecer  de nuestros edificios públicos los medios de enaltecimiento de terroristas, hasta entablar relaciones “normales” con nuestros vecinos o conocer el tiempo que va a hacer en ciudades situadas a cien Kilómetros de nuestras casas y tantas otras. Cosas que son “normales” en cualesquiera de las latitudes.

Y la cuestión de la Vuelta Ciclista se enmarca dentro de ese proceso de normalidad. La pregunta que debería hacerse el Organo del PNV no es si es normal que la Vuelta Ciclista pase por Euskadi, sino si era normal lo contrario. A mí me parece, con toda franqueza, que las causas por las que un evento de esta naturaleza no sucedía en nuestro país, han ido desapareciendo a medida que hemos ganado en normalidad. Y eso es algo que me parece indudable. No sé cual es la interpretación que hace DEIA, pero parece extraño que algo que se ha recuperado tras tantos años, no sea motivo, al menos para un reconocimiento a quienes lo han impulsado.

Comprendo que hay personas que gustan de criticar sin más, sin argumentos. Pero incluso hasta en Intereconomía a veces reconocen algo bueno del adversario. En fin, veremos.

10 comentarios

  1. Ya veo Txema que has leido la andanada que te referia de Iker Merodio.
    Sacudes por elevacion, te vuelves a equivocar, la normalidad es un hombre un voto. Y en mayo tuvisteis una racion sobrada de normalidad democratica.

    Un saludo Txema.

  2. Txema Oleaga

    @Ible Y una mujer?

  3. Vaya con lo politicamente correcto, evidentemente un ciudadan@ un voto.

  4. Txema Oleaga

    Te veo muy jacobino @Ible

  5. Yo te veo ultimamente muy cartesiano Txema y me preocupa bastante.

  6. Iñaki Llamas

    El sabado pasado, al mediodia, iba yo por la N-634 de Bilbao a Amorebieta, casualmente una media hora antes de que la Vuelta pasase por el mismo lugar. Y lo que vi es una patrulla de la Ertzaintza en cada puente o pasarela que pasa sobre la carretera, que son much@s. Posiblemente para evitar que alguno intentase desplegar una pancarta, reventar o instrumentalizar la Vuelta. Y me acorde de las palabras con que los medios informaron el dia anterior sobre la “normalidad total” al paso de la Vuelta por Euskadi. Desde la Ser hasta Intereconomia. Y pense que tal despliegue policial no era sinonimo de “normalidad”. Y pense, una vez mas, lo mal que nos informan los medios a menudo. Y pense en que, a veces, la ilusion nos hace confundir el deseo con la realidad. Y que hay una gran diferencia entre estar ilusionado, y ser un iluso. La normalidad llegara, espero, cuando nos respetemos tod@s, convencidos de que ese es el buen camino, y no tenga sentido desplegar tanta policia.

  7. Te veo despistado, Txema. Será por tu inveterada buena voluntad. Date cuenta que “normalidad” es lo contrario de “normalización”. Normalización es -precisamente- la certificación de que lo que hay no es lo que debería haber, y que para alcanzar una situación “normal” se debe hacer activamente…lo que diga el inventor del concepto.
    Normalidad es, precisamente, lo contrario: es el reconocimiento de lo que hay como cierto y como único objeto del trabajo de la política, nos guste más o menos. Ese concepto es algo que el nacionalismo no aceptará nunca, salvo que Euskadi sea lo que ellos quieran, momento en que se habrá “normalizado”.

  8. Txema Oleaga

    @Ible Descartes fue grande entre los grandes. @Iñaki Un mundo feliz, sin policía. No sé, tal ves Aldous Huxley. @Carlos Entraríamos en una discusión bizantina, si cada cual llevca su tesis al extremo. Así que te doy la razón. Pero, como diría Galileo “Eppur si muove”

  9. Iñaki Llamas

    Creo que no se me ha entendido bien, ya que personalmente pienso que la policía (siempre sujeta a la Ley, y garante de la Ley) es necesaria (e imprescindible). Yo no creo que la normalidad se pueda certificar, sin más, porque despues de 33 años haya llegado la Vuelta a Euskadi y no haya habido incidentes. Esa normalidad se podrá certificar cuando pasen varias ediciones de la Vuelta por Euskadi, sin incidentes; entonces hasta veremos lógico que no haya el despliegue policial excesivo que ha habido en esta vuelta. Mientras esto no se dé, estamos en fase de normalización (que no de normalidad).

    Lo que es un hecho es que, en septiembre de 2011 “la Vuelta a España ha discurrido por Euskadi sin incidentes”. ¿Y por qué se ha producido este hecho?:

    a) La Vuelta ha vuelto a Euskadi, por el empeño personal del actual lehendakari para que eso fuese así, negociándolo (y consiguiéndolo) con los organizadores.

    b) No cabe duda de que el amplio despliegue de la Ertzaintza (supongo que esto sería una garantía ofrecida por el Gobierno Vasco a la organización durante las negociaciones) ha ayudado a evitar que ocurriera nada. Es más, el Gobierno Vasco sabía que, de ocurrir incidentes, se estaba jugando que futuras ediciones de la Vuelta vuelvan a pasar por Euskadi.

    c) De ciegos sería ignorar que la ausencia de incidentes puede tener que ver (yo creo que bastante) con estas dos circunstancias: 1) la realidad de Euskadi de 2011 no es comparable con la de 1978 en asunto de terrorismo y/o guerra sucia (o, al menos, eso parece); y 2) la estrategia hoy de la izquierda abertzale ilegalizada, de apostar por vías pacíficas y democráticas. Porque, no nos vamos a engañar, si había un temor a que “alguien” reventase el paso de la Vuelta por Euskadi de manera más o menos violenta, todos pensábamos que ese “alguien” lo sería de la izquierda abertzale hoy ilegalizada.

    Personalmente, me alegro de haber visto este año pasar por la Gran Via bilbaina la Vuelta a España, con Igor Anton a la cabeza, corredor del Euskaltel-Euskadi. Como también me he alegrado mucho de ver la alegría y entusiasmo de la inmensa mayoría de los que allí estábamos, animándo a Igor en su sprint final.

    ¿Normalidad? Es lo que hay que decirles a los organizadores, para que la Vuelta vuelva a Euskadi otro año más. Pero aún es pronto para certificar tal cosa.

  10. Txema Oleaga

    @Iñaki, te digo lo mismo que a Carlos. Estoy de acuerdo en que no hay aún normalidad. Pero hay más normalñidad. En fin, quye creo que ha sido una buena cosa lo de la Vuelta

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