A continuación os dejo un resum,en de lo que dije en elk Pleno el poasado jueves
Después de escuchar la intervención que justifica la propuesta de acuerdo surgen muchas dudas. No queda muy claro lo que se entiende por “centro de culto”. Si cuando se dice nuevo se refiere a la religión o al lugar, ni tampoco si nos estamos refiriendo a aspectos puramente urbanísticos o a “algo más” – ese algo más entre comillas.
Parece que el PP tiene una prevención frente a las religiones dado que en la justificación afirma lo siguiente “la falta de una normativa que regule dónde y cómo puede ubicarse, ha desencadenado diferentes conflictos vecinales… Dudas urbanísticas, la idoneidad del entorno, el temor a la aparición de guetos…” No olvidemos que ya Karl Marx afirmaba que la religión es el opio del pueblo, pero escuchar algo semejante de boca del PP… Parece que ahora el PP pretende regular donde puede rezar un vecino de Bilbao. ¡Cosas veredes, amigo Sancho!
Voy a contarles a ustedes unos hechos reales que he tenido ocasión de conocer de muy primera mano. Como todos ustedes conocen el Partido Socialista de Euskadi es la fuerza política con más historia de Bilbao. Data la apertura de la primera Casa del Pueblo de hace 125 años cumplidos el pasado 11 de julio. Nuestras Casas del Pueblo, casi todas, disponen de una especie de txoko, además de la oficina que caracteriza a su Grupo Político. Estas Casas del Pueblo fueron cerradas durante el Franquismo, cosa natural al tratarse de un movimiento fascista, pero se reabrieron en democracia y ese otro fascismo omnipresente en nuestra tierra y del que ya hemos hablado, eso que llamamos el entorno de ETA, las volvió a poner en el punto de mira. Se trataba de impedir la participación política mediante el uso de la violencia. Y a tal fin se colocaban bombas en las Casas del Pueblo, procurando además que causaran daño a los vecinos y vecinas para que fueran estos quienes, presa de un lógico temor –buscaran su no apertura.
Pues bien, alguno de estos vecinos en diversos lugares de la geografía vasca se dirigieron a los correspondientes alcaldes o concejales de urbanismo pidiéndoles que no permitieran la apertura de estos centros. Literalmente llegaban a decir “ya sé que tienen todos los permisos en regla, pero no queremos que abran sus puertas”. Como vemos la ideología que estaba detrás, utilizaba de excusa el temor de los vecinos. Afortunadamente la democracia ha mantenido incólume el derecho a la participación política en libertad y afortunadamente los socialistas –y también otros Grupos Políticos- hemos abierto una y otra vez nuestras puertas cada vez que éramos atacados.
Pues bien, ahora, sin ánimo de comparar, ya que se trata de derechos diferentes y de cuestiones distintas, sustituyan ustedes ahora en su mente esto por mezquita o mejor por centro de culto del Islam y verán que el proceso es el mismo. Una ideología intolerante que pone como excusas a unos vecinos para impedir el derecho a la libertad religiosa.
Cada uno de los que aquí estamos tenemos nuestras creencias personales. Podemos creer en la trascendencia del ser humano o no; podemos practicar una religión o ninguna pero como representantes de los ciudadanos y las ciudadanas tenemos la obligación de defender la convivencia entre diferentes y el respeto a todas las creencias. Impedir que unos vecinos y vecinas de Bilbao se reúnan para rezar, cuando tienen todos los permisos en regla, cuando cumplen la legalidad, poniendo como excusa la oposición de algunos otros vecinos es, a mi juicio, un ejercicio de intolerancia.
Y créanme que entiendo a alguno de esos vecinos- no a todos- como también podía entender a los del caso anterior, pero la responsabilidad de las Instituciones es defender los principios democráticos y el derecho a la libertad religiosa o a la participación política. Así pues, el Grupo Municipal Socialistas Vascos va a votar en contra de la Propuesta del Partido Popular. Y vamos a enmedarla (sobre esdta enmienda hablaré otro día)