Para la libertad

Miguel Hernández Grande!

Para la libertad sangro, lucho y pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.

Para la libertad siento más corazones
que arenas en mi pecho. Dan espumas mis venas
y entro en los hospitales y entro en los algodones
como en las azucenas.

Porque donde unas cuencas vacías amanezcan,
ella pondrá dos piedras de futura mirada
y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan
en la carne talada.

Retoñarán aladas de savia sin otoño,
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.
Porque soy como el árbol talado, que retoño
y aún tengo la vida.

http://youtu.be/grdTe5IZqkY

2 comentarios

  1. Iñigo

    Yo quiero ser llorando el hortelano
    de la tierra que ocupas y estercolas,
    compañero del alma, tan temprano.
    .
    Alimentando lluvias, caracoles
    Y órganos mi dolor sin instrumento,
    a las desalentadas amapolas
    .
    daré tu corazón por alimento.
    Tanto dolor se agrupa en mi costado,
    que por doler me duele hasta el aliento.
    .
    Un manotazo duro, un golpe helado,
    un hachazo invisible y homicida,
    un empujón brutal te ha derribado.
    .
    No hay extensión más grande que mi herida,
    lloro mi desventura y sus conjuntos
    y siento más tu muerte que mi vida.
    .
    Ando sobre rastrojos de difuntos,
    y sin calor de nadie y sin consuelo
    voy de mi corazón a mis asuntos.
    .
    .Temprano levantó la muerte el vuelo,
    temprano madrugó la madrugada,
    temprano estás rodando por el suelo.
    .
    No perdono a la muerte enamorada,
    no perdono a la vida desatenta,
    no perdono a la tierra ni a la nada.
    .
    En mis manos levanto una tormenta
    de piedras, rayos y hachas estridentes
    sedienta de catástrofe y hambrienta
    .
    Quiero escarbar la tierra con los dientes,
    quiero apartar la tierra parte
    a parte a dentelladas secas y calientes.
    .
    Quiero minar la tierra hasta encontrarte
    y besarte la noble calavera
    y desamordazarte y regresarte
    .
    Volverás a mi huerto y a mi higuera:
    por los altos andamios de mis flores
    pajareará tu alma colmenera
    .
    de angelicales ceras y labores.
    Volverás al arrullo de las rejas
    de los enamorados labradores.
    .
    Alegrarás la sombra de mis cejas,
    y tu sangre se irá a cada lado
    disputando tu novia y las abejas.
    .
    Tu corazón, ya terciopelo ajado,
    llama a un campo de almendras espumosas
    mi avariciosa voz de enamorado.
    .
    A las aladas almas de las rosas…
    de almendro de nata te requiero,:
    que tenemos que hablar de muchas cosas,
    compañero del alma, compañero.

  2. Joxepo

    ¿Y esta? Un poco triste, pero magnífica:
    Umbrío por la pena, casi bruno, 
    porque la pena tizna cuando estalla, 
    donde yo no me hallo no se halla 
    hombre más apenado que ninguno.

    Sobre la pena duermo solo y uno, 
    pena es mi paz y pena mi batalla, 
    perro que ni me deja ni se calla, 
    siempre a su dueño fiel, pero importuno.

    Cardos y penas llevo por corona, 
    cardos y penas siembran sus leopardos 
    y no me dejan bueno hueso alguno.

    No podrá con la pena mi persona 
    rodeada de penas y cardos: 
    ¡cuánto penar para morirse uno!

Deja aquí tu comentario