Bilbao Ría 2.000
Hoy Jueves 24 de julio se celebraba la primera reunión del Consejo de Bilbao Ría 2.000 después de las elecciones generales. Acudían por tanto, las nuevas personas designadas por el Gobierno de Zapatero, así como el nuevo Delegado del Gobierno, Mikel Cabieces. Les hemos dado la bienvenida y animado a seguir contribuyendo al avance de Bilbao y los municipios de su área metropolitana. Y la reunión no ha podido ser más positiva para Bilbao.
Impulso a la obra de la Alhóndiga -que ya va tomando cuerpo-, al nuevo edificio de la Policía Municipal y los Bomberos de Miribilla, a la esperadísima estación de RENFE en Miribilla o al entorno de Mazarredo (el edificio que fue del IFAS), entre otras cosas.
Pero voy a destacar dos nuevas operaciones importantísimas para Bilbao. La primera es la continuación de la trama urbana, con un túnel entre Ametzola y Miribilla. Una obra difícil y compleja que la Sociedad va a abordar en los próximos meses. Y la otra es el proyecto del nuevo acceso a Bilbao por Olabeaga. El Gobierno está acelerando los trámites para que veamos en un plazo razonable, el nuevo acceso desde la Autopista y, por tanto, el derribo futuro del vial de Sabino Arana.
Si a todo lo anterior, le unimos la noticia dada a conocer hace unos días, del avance del soterramiento de las vías de FEVE, llegamos a la conclusión de que Bilbao Ría 2.000 sigue a la cabeza de la transformación de nuestra villa (Uribitarte, Abandoibarra, Avenida del Ferrocarril, etc.).
Tenemos aquí el mejor ejemplo del compromiso del Gobierno socialista con Bilbao y de cómo es posible llegar a acuerdos y avanzar en nuestro bienestar como ciudad y como ciudadanos, si buscamos el entendimiento y no la confrontación. Aquí en Bilbao los representantes de todos los partidos tenemos claro que lo esencial es la gente de la villa (al igual que pasa en Baracaldo o en Basauri, que hoy también han aprobado operaciones de envergadura en el Consejo).
Los socialistas ponemos a esta entidad interinstitucional como el mejor escaparate de lo que puede suponer una política de acuerdo y entendimiento, frente a las políticas de división y fractura de país (33-34) que otros defienden y alientan.